Qué significa la Luna en Escorpio y/o Escorpio y/o Plutón en la Casa 4?

Las personas con estas posiciones están acostumbradas a sentirse en «peligro». Tanto la Casa 4 como el signo Cáncer y la Luna simbolizan la seguridad emocional. Cuando se encuentran relacionadas con el signo de Escorpio o Plutón, hablamos de individuos que, de alguna manera u otra, han sentido que su vida corría peligro constantemente.

Porqué? Porque Escorpio representa la Casa 8… la casa donde nuestro Ser se funde con el «afuera». Y eso representa un peligro para nuestra identidad. Se despierta el instinto de supervivencia. Comenzamos a sentir que tenemos que protegernos de un peligro inminente, de forma constante.

Generalmente, cuando tenemos alguna de estas posiciones en la carta natal, experimentamos situaciones bastante difíciles en nuestra primera infancia, especialmente con las personas que nos han cuidado y, en particular, en nuestra relación con las figuras maternas. Es posible que nos hayamos sentido traicionados por ellas… de alguna manera u otra. Para la Luna en Escorpio, y en alguna medida para Escorpio y Plutón en la Casa 4, la relación con la madre es simbiótica. Cualquier situación en donde se haya sentido que algo no está en completa armonía emocional, se siente como una «traición», especialmente cuando aún no somos conscientes de lo que nos ocurre a nivel emocional.

De hecho, no se trata necesariamente de madres o figuras maternas que han sido violentas o maliciosas con nosotros (aunque en algunos casos pueden existir experiencias traumáticas reales)… En realidad, es nuestra percepción de ellas lo que nos atemoriza. Y como se trata individuos que al mismo tiempo nos cuidan, lo que hace nuestro subconsciente (La Luna) es enterrar ese miedo, volverlo inconsciente e imaginar que «todo está bien».


Por Qué Plutón Simboliza el Poder Personal– Leelo en Substack (contenido gratuito)


Posteriormente, a través de las experiencias de la vida, nos metemos en situaciones similares a las que experimentamos en nuestra primera infancia. Aunque vivimos en un estado de alerta permanente que provoca sufrimiento, permanecemos en estas situaciones durante mucho tiempo porque nos resultan familiares y eso nos da una sensación de seguridad.

Ya de adultos dejamos de temer aquello a lo que nos hemos acostumbrado desde niños. Sin embargo, para aquellos que tengan estas posiciones planetarias en la carta natal, los miedos inconscientes están bien latentes. Necesitan de coraje para atravesarlos, ya que estos miedos están relacionados con la sensación de no habernos sentido seguros con la persona que más hemos necesitado. Este es un tema tabú para la mente consciente.

Sabemos que Escorpio simboliza transformación. La transformación es la mutación de un estado al otro de una misma energía. Entonces, siguiendo esta analogía, lo que vemos en la energía de Escorpio, la cual … más allá que parezca destruir lo que existe, en realidad lo transmuta: de piedra a diamante, de oruga a mariposa. Pero… cuando somos niños, esto no lo sabemos. Y nos da miedo.

Quizás necesitemos llegar a la adultez para rever estas emociones y descubrir el tesoro que encierran nuestras experiencias pasadas. De todas maneras, las personas con Luna en Escorpio, o Escorpio (y Plutón) en la Casa 4 – y en cierta medida Cáncer en Casa 8, tienen este poder interno para llevar a cabo esta revisión del pasado. No es necesario vivir por el resto de nuestras vidas con crisis y tumultos internos. El poder de estas posiciones astrológicas es la capacidad de poder entrar en una conexión profunda con la Vida.

Quizás son las personas con estas posiciones son las que pueden ahondar en todo aquello que la mayoría no se atreve a sentir. El apego al dolor y a las crisis que caracterizan a estas posiciones no son más que un mecanismo de defensa para evitar sentir lo que ocurre verdaderamente dentro de ellos. Lo que ocurre es que el deseo de fusión con el «otro» es intenso. Y cada vez que sentimos que esta fusión se rompe, iniciamos – de alguna manera u otra – alguna situación de crisis, la cual nos hace sentir en «relación» una vez más. Esto ocurre especialmente cuando nos relacionamos con individuos que tienen un tipo de energía emocional que una Luna de Agua no «siente» claramente, como por ejemplo, Lunas en signos de Fuego o Aire. Lo que ocurre es que Escorpio, al ser un signo de Agua y Fijo, necesita sentir la «forma de la emoción» – de allí es donde se conoce a Escorpio por su intensidad. Las emociones de Escorpio tienen «cuerpo».

Escorpio se siente existir cuando puede sentir su cuerpo emocional. Cuando no lo logra por sí mismo, lo busca en el «otro». Si las emociones que vienen de afuera no son lo suficientemente intensas, ellos provocarán una crisis que intensifique el intercambio emocional.

Para Escorpio, la separación emocional puede sentirse como una muerte. Y esto es bien claro cuando la Luna o la Casa 4 se encuentran en este signo. Y un niño con estas características no tiene desarrollada la conciencia lo suficiente como para comprender lo que le ocurre. Por ejemplo, es posible que un bebé con la Luna en Escorpio sienta un gran abandono cuando el «aura» de su madre se separa cuando lo deja solo en la cuna. También, es capaz de percibir el estado emocional de su madre… el cansancio, problemas personales y hasta el deseo de que «el niño se duerma por fin», algo que el niño con Luna en Escorpio puede traducir como un rechazo hacia su propia existencia.

Quizás una buena manera de empezar a tomar más conciencia de esa parte que tanto duele, que tanto teme al abandono y al rechazo, es hablar con ese niño interior, que está desesperado por asegurarse de que lo aman. Es un trabajo que requiere mucha constancia porque nos hace enfrentar nuestros miedos más profundos. Y en especial para la Luna en Escorpio, es necesario echar un vistazo a la creencia de que nuestra madre de alguna manera nos ha rechazado, algo que puede despertar un gran dolor.

Tanto la Casa 4 como la Luna representan las proyecciones internas que hacemos del mundo exterior. El vacío que se siente cuando se produce una separación es, en realidad, una discrepancia entre nuestra realidad interna y la realidad externa. La sensación de separación será más pronunciada si, como he mencionado antes, una Luna en Escorpio se encuentra con una Luna de Fuego o de Aire. Esto también puede ocurrir para un Escorpio en la Casa 4. Con las Lunas de Tierra u otras de Agua, se produce un entendimiento natural.

Sin embargo, la razón por la que nos encontramos con Lunas que aparentemente son incompatibles entre sí es para despertar nuestra autoconciencia emocional. Así es como aprendemos a nutrirnos de acuerdo a nuestras propias necesidades. Es entonces cuando dejamos de esperar que la “comida” venga de otra persona. Este despertar de la conciencia emocional es lo que podría llamarse un segundo renacimiento: dejamos de ser niños y nos convertimos en nuestras propias madres. Este proceso puede ser doloroso para la Luna en Escorpio… más que para los demás ya que al atravesarlo sienten el corte del cordón umbilical energético con la madre y eso significa la muerte de la infancia. Sin embargo, una vez que logran completar el proceso, se dan cuenta de que las relaciones, tanto con la madre como con todos los demás, adquieren una nueva dimensión, más profunda y más rica.

Abrirnos a la vida nos confronta con el mundo de lo desconocido
Ese es el camino de la transformación.
Como la oruga, que no puede detener su metamorfosis
Y  se entregar a ella por completo
La energía de Escorpio nos transmuta de un estado a otro
A través de nuestras emociones.
Y así somos transformados por la Vida.

En todo caso, aquellos que tengan estas posiciones, tienen como don natural la fuerza interna para atravesar su propia metamorfosis y por lo tanto, comprender los procesos de la Vida. Esto les ayuda a abrirse a nivel emocional a todas las experiencias y a comprender que la muerte en sí, no existe… Que es solo una transformación hacia una nueva realidad.

Luna o Casa 4 en Escorpio (y Plutón en Casa 4) – Mira el Video

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