SI Eres FELIZ HACIENDO LO QUE AMAs, NADIE PUEDE DECIRtE QUE NO TIENEs ÉXITO

Harry Styles

Plutón es el planeta que representa la fuerza del instinto. Nos habla de cambios, de transformación. Su energía transmuta nuestra conciencia. Como dios de las profundidades, va en busca de los tesoros que se encuentran debajo de la superficie, atravesando la oscuridad hasta llegar a la luz. El área de vida o proceso de conciencia que representa la casa astrológica en la que encontramos a Plutón se convierte en la puerta para la finalización de un proceso de transformación que comenzó con nuestro nacimiento. Nos enfrentamos con el miedo al cambio, de dejar atrás el pasado. Si tomamos el ejemplo de la crisálida y la mariposa, es como que cuando nacemos, ya somos mariposas. El trabajo de Plutón es eliminar la crisálida que aún nos rodea. A la crisálida la podemos equiparar con nuestras represiones y tensiones. Plutón nos pide investigarlas.

Cuando Plutón se encuentra en la Casa 2, el impulso instintivo hacia la conservación de la vida es intenso. Plutón depura el ámbito de nuestros valores personales, nuestra autoestima, la capacidad de proveernos de lo que necesitamos y nuestra relación con la materia. Plutón en esta casa nos hará descubrir talentos ocultos, generalmente a través de crisis por las que tenemos que salir a defender nuestra subsistencia. Plutón despierta el instinto de auto-preservación y nos pide rever el concepto de supervivencia, trayendo a la superficie actitudes y reacciones que hasta ahora se hallaban en la sombra. 

Podemos sentir miedo, culpa y vergüenza cuando se trata de cómo proporcionamos lo que necesitamos para nuestro sustento. Las razones varían según nuestra cultura. Plutón nos hará sentir tensos cuando pensemos en el dinero y nuestra seguridad. De esta manera, nos anuncia las creencias inconscientes que tenemos que purgar con respecto a nuestros talentos, posesiones y sistema de valores. Por ejemplo, si el medio ambiente en donde hemos crecido veía al dinero como algo “sucio”, “poco espiritual”, “ligado a la corrupción”, “deshonesto”, etc., durante las crisis plutonianas tenemos la oportunidad de concientizar estas creencias y dejarlas ir, reprogramando nuestra percepción con ideas más sanas. Una técnica muy efectiva divulgada por Bashar (chaneleado por Darryl Anka), es preguntarse: qué es lo que tengo que creer de mí mismo para sentirme así? Cuando meditamos esta pregunta y permitimos sentir las emociones poco confortables que nos causa el tema “riquezas”, podremos descubrir que detrás de estas emociones hay alguna creencia negativa sobre el dinero, la utilización de nuestros talentos para sustentarse o el valor que creemos que tienen. Otra posibilidad es la de habernos sentido controlados en nuestros valores personales o el de haber necesitado ocultarlos, por alguna razón u otra.  

La cura para todo drama que destaca Plutón en la segunda casa es vivir de acuerdo con nuestro propio sistema de valores. Para ello, solo hay que enfrentarnos a nuestros miedos más profundos. En nuestras creencias creemos que, para lograr seguridad material, necesitamos tomar atajos, controlar cada centavo que gastamos, trabajar en algo que sea seguro en vez de lo que realmente queremos hacer. Es aquí donde nos encontramos con limitaciones aprendidas o heredadas que no tienen relación con nuestro presente. El saber perdonarnos a nosotros mismos cuando no hemos estado a la altura de nuestros principios personales el la llave para la transformación.

Con Plutón en la Casa 2, podríamos decir que la necesidad de seguridad material es intensa. Desde el punto de vista de la Astrología Evolutiva, Plutón representa las memorias del alma. Puede ser que nuestra alma haya experimentado vidas en donde se ha conocido la pobreza y el hambre. Entonces, durante nuestra encarnación, el inconsciente puede albergar miedos irracionales relacionados con estas experiencias. El acto compulsivo de poseer más de lo que necesitamos nos ayuda a calmar el estrés que causa el miedo a no tener lo suficiente. Y si a esto le agregamos la vergüenza y/o la culpa de ser “materialistas”, entonces nos encontramos con un cuadro de represión / compulsión que se repite periódicamente. 

En esta casa, Plutón puede manifestarse como compras compulsivas, control sobre nuestra alimentación – que en algunos casos puede derivar en una desorden alimenticio. El apego a la pobreza es otra de las posibilidades ya que, al mantenernos pobres, creamos la ilusión de control sobre nuestra realidad. Evitaremos “perderlo todo” porque no tenemos nada. La energía de Plutón en si no es destructiva. Lo destructivo es la lucha interna entre la necesidad exacerbada de seguridad material fruto de las memorias karmicas y el concepto de “posesiones personales” inculcado por la cultura judeo-cristiana. Seamos religiosos o no, si hemos nacido en Occidente, hemos integrado esta información desde una edad temprana. Es la base de nuestra cultura y forma parte del inconsciente colectivo: el individuo más “santo” es el que abandona todos sus bienes en pos del bien del otro. El “autosacrificio” es considerado como una virtud, aun cuando signifique abandonar nuestras necesidades personales para satisfacer la de los demás. Este cóctel trae a la superficie esas creencias negativas que no nos permiten experimentar prosperidad. Al tener Plutón en Casa 2, no podemos evitar sentir un enorme deseo de ser independientes y autosuficientes, y este deseo es creado por el mismísimo Plutón, quien nos pide mirar cara a cara las creencias que nos impiden hacerlo. Los aspectos a Plutón, la existencia de otros planetas en Casa 2, la posición de Escorpio, Tauro y Venus nos darán más detalles sobre cómo afrontamos la autoconservación y cuáles son las herramientas a nuestra disposición para lograr la estabilidad que tanto deseamos.

Plutón nos pide es una mirada honesta y sin juzgar de las “emociones prohibidas” que sentimos cada vez que tenemos miedo a no tener suficiente. La avaricia y la envidia por ejemplo, que no son más que reacciones instintivas que nos hablan de miedos inconscientes. La avaricia es el resultado del miedo a no tener suficiente. La envidia refleja la creencia de no poseer los talentos necesarios para lograr las metas que otros sí han podido alcanzar. Estas emociones nos envían un mensaje claro: tenemos un problema de autoestima. Y cuando Plutón se encuentra en esta casa, es porque estamos listos para reconstruirla. Plutón nos ayuda a descubrir talentos y recursos internos que han sido pasados por alto. Y ademas, poco a poco, aprendemos que, en realidad, siempre hemos sido ricos.

Tanto Bill Gates como Mark Zuckerberg, dos de los individuos más ricos del mundo, tienen esta posición en sus cartas natales. Quizás la razón por la que Bill Gates ha donado tanto dinero y recursos para obras benéficas tenga que ver con la necesidad de redimir alguna culpa o vergüenza escondida en el inconsciente. Sabemos que el deseo de controlar el mercado (Plutón) lo hizo crear un control monopolístico sobre los sistemas operativos de PC, aprovechando su poder de una manera que no solo aplastaría a Netscape, Linux, RealNetworks, Apple y otros, sino también de una manera que perjudicaría a los consumidores y las empresas en una escala global. Zuckerberg, además de ser dueño de Facebook, ha comprado Instagram y Whatsapp, entre otros. Sabemos también que en algún momento ha vendido información sobre sus usuarios en el pasado. Tanto Gates como Zuckerberg muestran actitudes que ejemplifican lo que puede ocurrir cuando tenemos a Plutón en la Casa 2. Lo importante es que todas las decisiones que tomemos estén dirigidas a crear paz interior. El camino es personal. Escucharse a uno mismo y tomar las decisiones que relajen la tensión interna nos llevará hacia la transformación y el poder personal.

Como se ve, Plutón en Casa 2 no es sinónimo de pobreza. El miedo a perderlo todo se desvanece cuando atrevemos a tener confianza en nuestros talentos personales y los utilizamos según nuestros valores personales. Plutón esconde grandes tesoros en la Casa 2. Cuando dejamos ir el miedo a la riqueza, descubrimos que la abundancia se manifiesta de maneras infinitas. Así como nos enfrenta a nuestros miedos, Plutón nos puede dar acceso a una fuente inagotable de energía que nos aportará la calma interior que tanto buscamos.

En cualquier caso, Plutón en la Casa 2 nos pide la recuperación de nuestros recursos personales, incluido el cuerpo, nuestros activos y talentos personales. Por alguna razón creemos que no nos pertenecen y quizás buscamos deshacernos de ellos dando lo nuestro a los demás, y así evitar sentir el estrés que provoca la acumulación de recursos. Debemos profundizar en nuestro sistema de creencias. Permanecer pobre no enriquecerá a los más pobres, pero eliminará la culpa o la vergüenza de nuestra conciencia. En cierto sentido, permanecer pobre o regalarlo todo se convierte en un acto de egoísmo. Tener a Plutón en la 2da casa es una de las posiciones más difíciles para trabajar, especialmente en la cultura occidental, ya que existen tantos prejuicios respecto al dinero y los bienes materiales que, miremos donde miremos, vamos a ser juzgados, por otros o por nosotros mismos. Entonces, es imperativo que trabajemos nuestra sombra y en las creencias negativas que dicen que si pasamos por luchas y dificultades, somos más merecedores de éxito. La posición de Escorpio en nuestra carta natal nos dará más información sobre cómo podemos abordar este problema, dónde nacen nuestros miedos y cómo podemos resolverlos.

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