Una de las partes difíciles de exponernos al mundo es avanzar a pesar del miedo a ser rechazados. En una era en la que el llamado a expresar nuestra autenticidad se hace cada vez más fuerte, corremos el riesgo de ser atacados por individuos (comúnmente llamados trolls) que parecen querer decirnos que nos quedemos en casa y no nos atrevamos a mostrarnos al mundo exterior. Esto también ocurre con personas en nuestra vida diaria que usan el abuso para socavar nuestra autoestima.

Los trolls están aterrorizados de expresar su autenticidad, es por eso que generalmente usan el anonimato para expresar sus “opiniones”. También están los que pueden abusarnos cara a cara. Ellos generalmente sólo victimizan a las personas que intentan resolver los conflictos de manera conciliatoria. Para estos últimos, la única forma de lidiar con ellos es eliminarlos de nuestras vidas. Es importante buscar ayuda si no podemos hacerlo fácilmente. En Internet hay innumerables recursos que pueden ayudarnos. Busca “ayuda abuso”.

Con los trolls es diferente, ya que parece que la única solución es ignorarlos. Es bueno, de todos modos, comprender su comportamiento ya que puede ayudarnos a encontrar la paz interior. Los trolls sienten satisfacción molestando a su objetivo porque, cuando la víctima pierde el control de sus emociones, ellos “ganan”. Podríamos decir que los trolls buscan salir de su soledad, en la que se sienten miserables, haciendo que otros también se sientan miserables y así, crear la ilusión de no estar solos. Aquellos que actúan como trolls inconscientemente intentan crear coherencia emocional. Están discapacitados emocionalmente para sentirse a sí mismos y usan sus objetivos como proxy para expresar lo que reprimen.

Las emociones que el troll quiere provocar nos dicen lo que siente. Nuestras reacciones se convierten en un espejo de su realidad. Los trolls quieren darnos “vergüenza”, “culpa” y “falta de poder”. Si en lugar de tomarlo personalmente lo tomamos como información sobre sus estados internos, podríamos liberarnos de la negatividad que nos imparten y alinear nuestros corazones con la compasión. Esto no significa que los invitemos a tomar el té, o que aceptemos el abuso con una sonrisa. Esto no es compasión. Compasión es tener conciencia de lo que el otro está viviendo. Eso es todo. Los trolls solo quieren recuperar el poder que han perdido. Podemos medir su dolor en función del dolor que desean transmitir a los demás.

La vergüenza corporal, los insultos racistas, la discriminación de género, etc. son solo reacciones que nacen de la impotencia. Muchos trolls no pueden aceptar los cambios sociales, muchos otros no han sido enseñados a amarse a sí mismos. Para la mayoría de nosotros, no son las palabras en sí las que duelen, sino la acción de querer lastimar a los demás. Nos preguntamos “¿cómo pueden hacer algo como esto?”. Tenemos que aceptar que, a veces, el dolor y/o el miedo emocional puede ser tan grande, que aquellos que no han podido desarrollar recursos internos para lidiar con ellos eligen destruir a aquellos que despiertan su infelicidad. Las personas que lastiman a otros tienen un grito desesperado enterrado dentro de sí mismos y, desafortunadamente, desarrollan tendencias autodestructivas que los separan cada vez más de la posibilidad de una vida plena.

Muchos de nosotros hemos estado involucrados en algún tipo de relación abusiva. Los empáticos tienen una tendencia natural de querer ayudar a los necesitados. Los abusadores son este tipo de personas. Queremos ayudarlos. Pero con los abusadores … debemos dejarlo ir. Es difícil aceptar que algunas cosas nunca mejorarán. Pero es algo que debemos aprender a aceptar. Si realmente queremos ayudar a quienes se convierten en abusadores, debemos dedicarnos a mejorar la educación, la sociedad en la que vivimos, las diferencias económicas, los derechos humanos y animales, etc.

Y con respecto a los trolls, aprende a no tomar su abuso de forma personal sino con objetividad. Es difícil, pero también es una gran oportunidad para aprender sobre la verdadera compasión.

Las personas empáticas deben aprender a establecer límites emocionales. Ser empático es un nuevo tipo de conciencia que es capaz de relacionarse emocionalmente con todo lo que existe. Los empáticos sienten el dolor de los abusadores y quieren ayudar. Mi consejo es dejar que el Dalai Lama lo haga. Tu, cuídate y en vez de ayudarles, pide al universo que algún día puedan encontrar el camino de regreso al amor. Mientras tanto, siempre elige asociarte con personas que te hagan sentir bien contigo mismo/a.

Consejos para tratar con un abusador en nuestra vida

  • Sácalos de tu vida
  • Si no puedes hacerlo, busca ayuda. En Google, entra “ayuda abuso”.

Consejo para tratar con un troll

  • “En cualquier comunicación, o en cualquier situación que no puedas enfrentar porque es exagerada o agresivo, simplemente cambia tu respiración. Respira por los labios en lugar de por las fosas nasales. Exhala siempre por las fosas nasales. Inhala por los labios enrollados en forma lenta y prolongada. Esto va a disminuir la intensidad de la emoción según sea necesario. Aumentará tu sensibilidad. Te dará 10 veces más proyección sobre la persona con la que estás hablando”. Kundalini Yoga – Yogi Bhajan
  • No les contestes. Nunca.
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